Con el GP de Abu Dhabi concluye la temporada 2015

La vuelta en Yas Marina arranca con una primera curva de velocidad media, que se toma a unos 130km/h, y que desemboca en las rápidas curvas 2 y 3. Estos dos giros deberían hacerse a toda velocidad en clasificación, y solamente tendrían que suponer un quebradero de cabeza para los pilotos cuando estos rueden con mucha carga de combustible. La curva 2, además, es todo un reto para la configuración del coche, ya que se necesita tener afinados los ajustes del alerón delantero para evitar el subviraje.

Poco después aparece la curva 5, uno de los puntos más exigentes en cuanto a frenada, ya que se disminuye desde los 300km/h. La zona lenta se extiende hasta alcanzar la séptima curva, un giro que se coge a unos 70km/h, pero se necesita tener una buena potencia en el motor y salir bien de este giro para encarar la recta más larga de la pista. En ella, donde se alcanzarán los 320km/h, el piloto deberá prepararse para la fuerte frenada que le espera en la curva 8, donde se baja hasta los 80km/h.

Justo en esa zona, los pianos se utilizan de forma bastante agresiva, por lo que será muy beneficioso contar con un monoplaza blando. Poco después, los pilotos encararán otra larga recta a velocidades que superarán los 300km/h. Esta recta desembocarán en una de las frenadas más fuertes, la curva 11. Posteriormente, la zona enlazada que une la curva 11 con la 13 requiere que el monoplaza tenga un buen cambio de dirección.

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